viernes, 6 de julio de 2012

Comedores de madera en los mares mesozoicos: nuevas evidencias icnológicas del Jurásico de Cuba

La crisis finipaleozoica marcó un antes y un después en los ecosistemas marinos. A lo largo del Mesozoico diversos grupos de invertebrados evolucionaron hacia la infaunalización. En este contexto la bioerosión experimentó un incremento en diversidad y abundancia. Algunos de los nuevos grupos que se adaptaron al hábito perforante en substratos duros fueron bivalvos. Estos bivalvos son capaces de perforar una amplia variedad de materiales utilizando métodos químicos y/o mecánicos. Entre ellos, los bivalvos xilófagos (literalmente comedores de madera) atacan tallos y raíces en zonas costeras, así como troncos flotantes en mar abierto, y han constituído una temible amenaza para las flotas en el pasado.


En el capítulo dedicado a la bioerosión del clásico tratado de icnología de Tony Ekdale, Richard Bromley y George Pemberton (1984; Ichnology. The use of trace fossilsin sedimentology and stratigraphy, SEPM), medio en broma medio en serio los autores narran lo siguiente el párrafo introductorio (traducción libre):

"... Si la Armada Invencible enviada contra Inglaterra por Felipe II en 1588 no hubiera sido aniquilada por la acción de las bromas o teredos (unos bivalvos perforadores de madera), con la ayuda de la imperforada flota inglesa, el idioma de este libro ¡probablemente habría sido español!".


Tres son los taxones que actualmente tienen este tipo de comportamiento, los teredínidos, los martesiininos y los xylophagaininos. En registro fósil esquelético de estos grupos se remonta al Jurásico medio en el caso de los Teredínidos y al Jurásico superior para los otros dos grupos. Sin embargo, las perforaciones más antiguas atribuibles a estos grupos - conocidas por los icnólogos como Teredolites - se han descrito del Jurásico inferior de Alemania.

Dos miembros de nuestro grupo (Jordi M. de Gibert y Zain Belaústegui) junto con científicos cubanos del Instituto de Ecología y Sistemática (Jorge Villegas-Martín) y el Museo Nacional de Historia Natural (Reinaldo Rojas-Consuegra) hemos tenido la oportunidad de estudiar nuevo material de Teredolites en troncos del Jurásico superior de Cuba y los resultados acaban de ser publicados en el Journal of American Earth Sciences. Este registro se suma al limitado conocimiento que tenemos de los bivalvos xilófagos jurásicos y nos ha ofrecido la oportunidad de revisar su registro fósil - tanto icnológico como esquelético - que documenta la marcada expansión que estos grupos tuvieron durante el Cretácico.


La historia completa se puede encontrar en el artículo (via Science Direct):