viernes, 23 de abril de 2010

y ahora... caracoles caníbales


Jordi y Rosa, junto con Michal Kowalewski y nuestro colega Jacques Aymar de Saint-Estève (Rosellón), acabamos de publicar en el número 25(4) de Palaios un estudio sobre depredación (casi canibalismo) confamiliar en natícidos pliocenos. El estudio presenta un doble interés: por una parte, proporciona nuevos datos sobre depredación en gasterópodos marinos que corroboran análisis paleoecológicos previos y que resultarán útiles para futuras recopilaciones analíticas sobre el tema; por otra, demuestra la validez y utilidad de colecciones preexistentes (en este caso, la colección privada de uno de los autores) para estudios paleobiológicos.

Los ejemplares analizados pertenecen al natícido Cochlis pseudoepiglottina y proceden del ya desaparecido afloramiento plioceno de Nidolères (Rosellón, Francia). Se trata de un yacimiento clásico de la cuenca rosellonesa que en el pasado reciente proporcionó gran cantidad de invertebrados fósiles, principalmente moluscos. La remarcable presencia en él de natícidos con trazas de depredación atribuible a los propios natícidos indujo la realización de este estudio. Sin embargo, fue necesario recurrir al material recolectado durante años de paciente excavación por parte de un aficionado local para poder disponer de una muestra significativa.

Del estudio se desprende que los tres lotes utilizados eran suficientemente exhaustivos y válidos, que las perforaciones (Oichnus paraboloides) son atribuibles a otros natícidos, que los ataques fueron selectivos respecto al tamaño de la presa (los más pequeños presentan una tasa de ataque mayor que los más grandes), y que la tasa de ataques no finalizados es muy superior en este yacimiento a la calculada en otros ejemplos cenozoicos, situación consistente con los datos aportados por otros investigadores, según los cuales la eficiencia en los ataques confamiliares habría ido disminuyendo hasta la actualidad.

Sólo gracias a la seriedad y buena labor de Jacques Aymar ha sido posible elaborar este trabajo. La constatación de la utilidad de colecciones como la suya (realmente espectacular) para estudios paleobiológicos es una muy buena noticia, y nos sentimos felices de compartir con él la autoría del artículo. ¡Ojalá que en un futuro próximo podamos proseguir esta colaboración!