sábado, 3 de mayo de 2014

Un escollo bien superado: La bioconstrucción pliocena de Sant Onofre, Baix Ebre, Tarragona

A principios de este año publicamos un artículo muy querido por nosotros y en el que llevábamos mucho tiempo trabajando:


Se trata del estudio de una bioconstrucción esquelética con un armazón formado por algas y gasterópodos vermétidos, siendo Spongites fruticulosus y Dendropoma sp. los principales componentes. También aparecen corales ahermatípicos del género Cladocora, infestados por balanos pyrgomátidos, y equínidos regulares, junto a una variada fauna acompañante, bioturbación y perforaciones. La estructura recubre un relieve submarino de edad prepliocena en un ambiente de ensenada protegida. Sus paredes aparecen taladradas por bivalvos y otros bioerosionadores, e incrustadas por ostras del género Neopycnodonte y balanos, entre otros taxones.

Detalle de la costra algal.
De este estudio resaltamos que la bioconstrucción de algas y vermétidos de Sant Onofre representa el único depósito de carbonato localizado en las cuencas del Plioceno temprano del NE de la Península Ibérica. La estratigrafía secuencial dibuja una arquitectura en que estos carbonatos representan depósitos de máxima inundación. Por tanto, la producción máxima de carbonatos se produjo debido a la no sedimentación en el paleoalto, mientras que los depósitos terrígenos se formaron en las zonas más bajas de los alrededores.
Por otra parte, cabe señalar que los vermétidos de las bioconstrucciones de este tipo y esta edad suelen pertenecer al género Petaloconchus, mientras que Dendropoma aparece en construcciones más modernas, hasta la actualidad. Esto indicaría que el relevo de un género por otro en este tipo de estructuras se habría iniciado antes de lo supuesto hasta ahora.

Detalle del escleractinio Cladocora sp., infestado por balanos.


































































































¿Qué es lo que hace especial para nosotros este afloramiento? La verdad es que ya habíamos publicado sobre el contenido malacológico de las arcillas coetáneas y sobre la bioturbación. Fuimos muchas veces al campo, pero casi siempre aparecía un elemento nuevo que incrementaba la calidad del afloramiento. Además, llevábamos muchos cursos visitándolo con estudiantes de Geología de la UB ya que es un bonito ejemplo de un paleoecosistema "congelado" en la roca ... una fotografía que nos revela un instante geológico con casi todos sus habitantes. En especial Jordi y Rosa, guardamos buenos recuerdos de las discusiones sobre el terreno, primero con Jordi Maria y, al final, también con Julio Aguirre ... En fin, un artículo entrañable y del que nos sentimos especialmente orgullosos. ¡Ojalá también os interese a vosotros, lectores!